07 julio 2009

Ten un poquito de fe en mí



Ya lo dice Dawn Landes. Hay que tener fe, no ya en uno mismo, sino en los demás. Tenla...aunque sea un poquito.

03 julio 2009

James Bond contra Goldfinger. Bond, modélico Bond



Siempre que veía a José Luis Garci con sus amigos / colegas en ese (importante) programa que era ¡Qué grande es el cine! sentía envidia. No porque fueran todos muy listos, supieran tanto y pudieran fumarse hasta las colillas que dejaban en sus charlas. Sentía recelos porque todos hablaban de cómo su educación en cine había pasado por chuparse horas y horas de cine en pantalla grande viendo a los clásicos. Ya me imagino a un joven Garci yendo a las salas de un cine en el centro de Madrid para ver a los Hitchcock, Wilder o Ford. Y digo envidia porque yo soy de cultura televisiva. De cine en televisión ya que las películas con las que crecí las tuve que ver en la pequeña pantalla. Y dos que recuerdo que marcaron las vi a través del VHS de casa de mi tía (que en esos momentos era la leche) y con las que disfruté como un enano (cosa obvia pues no tendría más de diez años). Una era El imperio contraataca y no, no me convertí en un fan de Star Wars dado la ligera decepción que sufrí al ver que tanto La guerra de las galaxias como El retorno del Jedi no estaban a la altura. La siguiente película representaba otro paradigma del entretenimiento, todo un Bond. Para mí el más grande Bond de siempre. El de James Bond contra Goldfinger.



Es verdad que puede parecer que todos los Bond son iguales. Pero la clave está en como se cuenta la misma historia. No es lo mismo el Bond algo soso de Pierce Brosnan con el musculoso y torturado de Daniel Craig. Sí, hay chicas y acción pero no es lo mismo. Por eso de James Bond contra Goldfinger se puede decir que es modélica. Tiene un villano memorable como es Goldfinger / Gert Fröbe pero que es además tiene un ayudante de villano - esbirro todavía más memorable, Oddjob / Harold Sakata. Todos conocemos la capacidad mortífera que puede tener un sombrero gracias a su interpretación. Esta James Bond contra Goldfinger contiene una de las grandes muertes de la historia del cine, con esa Shirley Eaton bañada en oro en una mezcla imposible y genial de belleza y muerte. Una imagen que todavía no se me ha podido borrar de mi mente. Y es que hay cosas que a ciertas edades se te quedan para siempre.

En James Bond contra Goldfinger no sobra nada y todo es modélico. Empezando por un grandísimo Sean Connery que sabe como ser un Bond perfecto. Ya sea tomando una copa con su clásico smoking blanco o a punto de ser partido por la mitad por un rayo láser. Porque James Bond contra Goldfinger contiene alguna de las imágenes más icónicas de toda la serie. Y a pesar de ser la tercera película Bond se podria decir que este es el film del que bebieron todas las películas Bond que hizo Sean Connery. Porque James Bond contra Goldfinger es todo un modelo de cómo hacer de una mezcla con espías, mujeres, oro, villanos de fuera, asiáticos con mala leche, Honor Blackman (esos Vengadores), Shirley Bassey y acción, un ejemplo de un gran film de entretenimiento

02 julio 2009

Series de cine: Seinfeld. El reverso oscuro y genial de la sitcom



Es curioso que las que quizá sean mis dos series favoritas, en comedia (Seinfeld) y drama (Los Soprano), sus primeros capítulos me “aburrieran”. Con el tiempo supe que fue porque eran una ruptura tal con lo que yo había visto anteriormente en ficción televisiva que lo que sentí no era aburrimiento sino desconcierto. Y en eso Seinfeld hizo algo muy grande. Es una sitcom como son las sitcom. Media hora, personajes reconocibles, risas enlatadas, tramas sobre las relaciones amistosas / sentimentales / sexuales…vamos parecía que no traía nada nuevo al mundo. Y en realidad era todo lo contrario, ya que Seinfeld bajo su apariencia de “no romper un plato” supone una de las experiencias televisivas más inteligentes, complejas, divertidas y con mala uva que se ha podido ver en la pequeña pantalla.

Se ha jugado mucho con el mito de que Seinfeld es una serie sobre nada. Aunque a veces creo que Jerry Seinfeld exageró algo es cierto que su creación tiene un punto de nihilismo brutal. Empezando por haber hecho que sus protagonistas carecieran en muchas ocasiones de alma. Jerry Seinfeld, Elaine Benes, Cosmo Kramer y George Costanza no son el típico grupo de amigos, en realidad ni siquiera lo son. Son egoístas, cabrones y sólo piensan en si mismos. Para ellos el resto de personas son simple elementos que pasan por sus vidas y ellos se juntan porque saben que nadie más les aguantaría. Simplemente por simple supervivencia. En Seinfeld vemos un reflejo del urbanita neoyorquino de clase media. Primero yo y luego los demás. Sólo hay que recordar los capítulos dedicados a la muerte de la prometida de George de un humor negro bestial. En realidad Seinfeld es el reverso oscuro (y mejorado) del buenrollismo de Friends. Egoísmo y surrealismo neoyorquino en media hora de un humor, a veces, casi perfecto. Además cada personaje era como una especie de homenaje a un tipo de humor distinto, Jerry y Elaine, reflejaban el humor más pijo e inteligente, Kramer, el humor físico y George el humor del patetismo humano. No en vano el George Costanza de Seinfeld (histórica interpretación de Jason Alexander) es el personaje que junto a Homer Simpson mejor refleja al ser humano común




Las series suelen ser como una montaña rusa. Empiezan bien, por la mitad alcanzan su punto culminante y acaban con altibajos. Otra de las grandes virtudes de Seinfeld es que se aleja de la montaña rusa y se queda sólo en montaña. Empieza bien y va mejorando temporada a temporada alcanzando un punto culminante al final. Conforme avanzaba la serie mejoraba con guiones e historias cada vez más redondas, nunca mejor dicho. Los capítulos empezaban con alguna trama para después de vueltas y vueltas acabar donde empezó con alguna vuelta de tuerca sorprendente. Sus guiones eran pura pieza de orfebrería, unas joyas para que estuvieran en alguna biblioteca nacional. No es de extrañar que a Jerry Seinfeld le ofrecieran todo el oro del mundo (y más) por continuar su serie. Seinfeld en una muestra de honradez e inteligencia supo decir que no. Porque la serie había llegado a algunos niveles de perfección (no hay mejor manera de acabar una serie que cómo finalizaba Seinfeld) que sería una osadía intentar superarlos. Jerry Seinfeld sabia en su interior que quizá hubiera creado la mejor sitcom de la historia. Y cuando haces algo tan grande es mejor no tocarle ni un pelo por mucho dinero que puedas llegar a tener en tu cuenta corriente.

26 junio 2009

Henry Selick arregla cuentas con el pasado

- Los mundos de Coraline - (Henry Selick, 2009)





¿Puede un director rodar una obra grandiosa, popular, reconocida por todo el mundo y, en parte, odiarla? Claro que sí. Uno de los casos es el del Henry Selick con Pesadilla antes de Navidad. Si hacemos una encuesta a la gente de la calle (obviando a los cinéfilos de pro) a la pregunta, ¿quién dirigió Pesadilla antes de Navidad? todo el mundo contestaría: Tim Burton. La realidad es que esa labor correspondió a Henry Selick. Ya hablaba de ello Selick en el último numero de Fotogramas: "Tim es brillante pero no estaba allí, no dirigió el film".

Por ello Selick llevaba tiempo buscando su oportunidad. Ya la tuvo con esa estupenda adaptación de la grandiosa obra de Roald Dahl, James y el melocotón gigante, pero quizá todavía coleaba demasiado la pesadilla burtoniana. Con Los mundos de Coraline ha encontrado la obra perfecta donde desarrollar su mundo. Y vaya mundo, absolutamente fascinante y personal. Vuelve a coger una historia tan infantil como oscura (en realidad es una película de terror) para hacerla completamente suya. Se olvida de Roald Dahl y coge a Neil Gaiman. Se olvida de Danny Elfman y coge a Bruno Coulais. Todo para construir una fascinante pesadilla.

En Los mundos de Coraline Selick está por encima de todo. Incluso cuando parece que la novela / cuento va a caer en algunos lugares comunes el director llega para rescatarla con una impresionante visión que va más allá de una película de animación. Una mirada oscura, retorcida , fascinante y a la vez hermosa. Porque Los mundos de Coraline habla de elegir entre nuestro mundo terrenal (gris y aburrido) y el otro, el de los sueños que pueden ser mágicos o demoníacos. Aquí hay brujas y monstruos pero no príncipes valientes. Henry Selick narra con un pulso completamente cinematográfico y arriesgado una pesadilla infantil. Y todo el mundo sabe que las pesadillas de los niños suelen ser las más terribles y apasionantes, y esta ha servido para que Selick pueda librarse de sus fantasmas del pasado de una vez por todas.

. Maravilla tridimensional (Javier Ocaña, El País)

. Pasadizos a una alternativa y peligrosa realidad (Julio R. Chico, La Mirada de Ulises)

. La fantástica oscuridad de Selick (Jesús León, Blog de cine)

24 junio 2009

Infravalorados de cine: Catherine Keener. Talento, clase y carácter por narices



Disfrutando de la película Cómo ser John Malkovich una de las interpretaciones que más nos llegan del clásico contemporáneo de Spike Jonze es la de Cameron Diaz. Su transformación, su capacidad para interpretar un papel cómico / dramático... vamos una interpretación de Oscar. Pero ese año la nominación a la estatuilla dorada a la actriz de reparto se la llevaba su compañera en esa película. Una atractiva morena con clase de gran (y maravillosa) nariz que destilaba clase y mala baba a partes iguales en el film. La admirada Catherine Keener.

Si Catherine Keener le arrebataba esa candidatura a la rubia y superestrella Cameron Diaz es que tiene algo. Sin ser una estrella todo el mundo sabe que Catherine Keener ha entrado en la habitación cuando está en una escena. Generalmente su físico, su capacidad para dialogar de manera rápida y firme y su porte moderno hace que estemos ante un prototipo de mujer de hoy en día. Como decía en el anterior post podría ser como una especie de Annie Hall pero quitando su neurosis y aportando una dosis considerable de mala leche y carácter. En un mundo de hombres ella no perdería nunca, como su gran Maxine de Cómo ser John Malkovich. Ella lleva las riendas.

Aun sabedora de representar a una mujer de hoy Keener no ha querido centrarse en los mismos papeles de siempre. Ha podido hacer comedia (Virgen a los 40, Living in oblivion...) o representar el mal más absoluto (An american crime). Y siempre lo mismo dejando un halo de clase y sofisticación en todo lo que hace. Y el cine norteamericano la sigue minusvalorando como “una actriz de reparto”. Tira de ella para evitar que sus films caigan en la vulgaridad o en la simpleza. Porque siempre que Catherine Keener está en una película o escena aporta ese plus de carácter y talento que hacen que esa historia merezca la pena verla. Keener está sobrexplotada por el mercado hollywoodiense. La necesitan de salvavidas.

Si fuera una estrella, Hollywood se libraría de tantas estrellas de saldo y pondría a una mujer de verdad entre sus números uno. Y la industria norteamericana no se puede permitir personas de tanto talento y carácter entre sus estrellas ya que podría peligrar su mundo artificial que se han montado. Pero nosotros disfrutaremos de cada minuto que sale Catherine Keener por la pantalla grande ya que cada vez que sale ella se nota. Todo el mundo sabe cuando Catherine Keener ha llegado a la fiesta.

20 junio 2009

Interpretaciones de cine: Diane Keaton (Annie Hall). La mujer del siglo XXI en 1977



Puede ser realmente descorazonador darle un vistazo a la filmografía reciente de Diane Keaton. Películas como Locas por el dinero, La madre de él o Porque lo digo yo logran que se te salte una lagrima, no por malas o buenas sino por ver a Keaton hacer el ridículo con unas sobreactuaciones ridículas. Y además representar a un arquetipo de mujer antigua, chillona y estúpida. Por eso ahora que la Keaton pasa por momentos difíciles en cuanto a “calidad cinematográfica” se refiere no se debe olvidar que ella fue el ejemplo de la mujer moderna y cosmopolita. Ella fue Annie Hall.

Aunque las comedias puras de la primera época de Woody Allen (Toma el dinero y corre, El dormilón, Bananas…) son muy, muy graciosas, el genio se dio cuenta que necesitaba dar un paso más. Contar historias que, como la vida en si mismo, podían ser divertidas o dramaticas pero abandonar el sketch por el sketch. Para esta primera aventura dramático/comica decidió hablar sobre sus temas de siempre (amor, sexo…) pero dándole un nombre de mujer. Y no uno cualquiera, la mujer alleniana por excelencia.



Annie Hall es inteligente, moderna y viste de una forma peculiar. A simple vista es todo lo cool que uno puedo esperar de una mujer neoyorquina. Pero también es neurótica, absurda e insoportable. Puro neurotismo femenino alleniano. Para lograr que un personaje así no saltara por los aires Allen necesitba a su alter ego, Diane Keaton, el Allen femenino. Keaton utiliza una perfecta mezcla de comedia y drama para realizar un personaje que marca tanto. Es encantadora, comica pero sabe como ponerse imposible. La queremos y la odiamos. Sin saberlo (o sí) Woody Allen definió a la mujer moderna y actual. Alguien que rompre esquemas, que no le importa vestir como le de la gana pero también alguien neurótico y especial. Una modernidad femenina adelantada a cualquier tiempo, porque a su manera Annie Hall es una especie de heroína.

La modernidad de Annie Hall la llevo la propia Diane Keaton durante (casi) toda su carrera. Ella es esa mujer que viste como un hombre, cultivada, neurótica, bohemia, que hace lo que le da la gana cuando le da la gana. Y por eso todos nos enamoramos de ella. De ese binomio perfecto que eran y son Diane Keaton / Annie Hall.


16 junio 2009

Vivir Rodando recoge el segundo premio al mejor blog cultural concedido por la Universidad de Alicante



Vivir Rodando tuvo el honor de recoger el premio que le concedía la Universidad de Alicante hace unos meses. El reconocimiento era el segundo premio al mejor blog cultural que daba el Secretariado de Cultura de la UA dentro sus concursos anuales. Allí estuvimos todos los premiados en las distintas categorías que engloban artes como la narrativa hiperbreve, fotografía digital o la música en la red. Porque estos galardones evitan las categorías típicas y tópicas, buscando algo más, una renovadora creatividad cultural en estos nuevos tiempos extraños que vivimos hoy en día.

Primer Premio Fotografía Digital

Comiendo nieve, de Rosa Ros Márquez

Segundo Premio Fotografía Digital

Descansando en paz, de Jose Antonio Carrillo Andrada

Primer Premio Fotografía Analógica

Resignación, de Consolación Martínez Jiménez

Segundo Premio Fotografía Analógica

Isi fregando, de Miguel Ángel García Cabrerizo

Primer Premio Narrativa Hiperbreve

A las once de la noche, de Rodolfo Martínez Gras

Segundo Premio Narrativa Hiperbreve

Piedras, de Jesús Belotto Martínez

Primer Premio Blogs Culturales

El sabor de las cerezas, de Annabel Martínez Zamora

Segundo Premio Blogs Culturales


Junto a la ganadora del primer premio de blogs culturales, Annabel Martínez Zamora

Primer Premio Música en la Red

El acróbata, de Juan Francisco Navarro Linares

Mención Especial Música en la Red

Saorí, de Jesús Alemán Ruiz

Primer Premio Creación Audiovisual

¿Por qué explotan las palomas?, de Angel Puada Veloso



Agradecer a la Universidad de Alicante el premio que concede a Vivir Rodando y felicitar a los merecidos premiados de esta edición. En especial ala ganadora del primer premio de los blogs culturales, Annabel Martínez Zamora por El sabor de las cerezas. Ha sido un auténtico honor.